Considerada una de las confiterías más antiguas de Andalucía, esta pastelería de obrador propio es la única del Viso del Alcor que mantiene viva la tradición de su dulce más popular: los pechugones, triángulos de yema con bizcocho, canela y cabello de ángel. El establecimiento lo fundó en 1875 Carlos Riaño Méndez y continúa regentado por la misma familia.
Además, cuenta con amplio surtido de magdalenas, pastas y suspiros, también muy típicos de la zona.